Huéscar constituye una zona natural privilegiada, formada por un
conjunto de serranías de valor turístico excepcional. Todas
ellas, junto con sus valles y fuentes, configuran un paisaje natural de
belleza incalculable para la realización de actividades como el
senderismo, barranquismo, cicloturismo, paseos a caballo, trekking, montañismo,
ala delta...
Para la realización de actividades ligadas a entornos acuáticos
(pesca, remo, piragüismo..) cuenta Huéscar
con el pantano de San Clemente, los ríos Guardal,
Barbata y Raigadas, además de manantiales naturales. Ha de mencionarse
además la existencia de un número importante de cuevas
donde puede practicarse la espeleología (Cueva
del Agua, Los Frailes, La Encantada, La Sima, el Toyo, etc.) Incluso
los aficionados al puenting, pueden disfrutar de este
deporte en el puente Duda. |
La diócesis de Toledo tuvo en su comarca
un lugar privilegiado. La belleza de algunos de sus monumentos se explican
gracias a la dependencia directa de los arquitectos de la corona. Durante
los reinados de Felipe II y Carlos III se iniciaron obras de gran envergadura. |
Su pasado romano. La presencia musulmana y
los mudéjares. La reconquista por los Reyes Católicos.
Historias que le otorgan a la ciudad un valor patrimonial de una calidad
y cantidad enormemente atractiva. Sus edificios religiosos, sus casas
señoriales. |
Un pueblo enormemente integrado con la naturaleza
y enmarcado por paisajes de singular belleza. Sus jardines fuentes y
parques, y la proximidad de sus sierras donde destaca La Sagra. La cercanía
de los entornos naturales de Cazorla, Segura, Castril y María. |
Antaño fue todo un lago y hoy presenta contrastes
entre zonas casi desérticas y ríos y arroyos por sus sierras.
Sus manantiales naturales en los que aflora el agua durante todo el
año con independencia de los cauces de los ríos. |
Una importante tradición artesanal sin duda
influenciada por un pasado muy rico. Una oferta que vuelve a ser amplia
y numerosa. La cerámica, madera, forja, pintura y vidrio son
algunos de sus exponentes. |
El lomo de orza y el remojón de San Antón.
Las famosas latas y la excelencia del cordero segureño. Sus exquisitos
embutidos como el relleno. Un vino picoso de la tierra y unas secas
de acompañamiento. La repostería con sus apreciados tocinos
de cielo y sus famosos churros y porras |
La fiesta de sus patronas Alodía y Nunilón.
La noche de San Antón con sus castillos de fuego. El Carnaval
y su Semana Santa. Sus numerosas tascas y bares te ayudarán a
aguantar los fríos de invierno y los calores de verano. En Huéscar
está muy arraigado el tapeo. |
Toda la comarca cuenta con importantes yacimientos
del Neolítico, más abundantes aún en el poblado
argárico del Cerro de Castellón, mientras que de la Edad
del Hierro se han encontrado restos en la Necrópolis Ibérica
de Tútugi, el poblado más extenso y uno de los principales
de esta cultura. Aquí, en el Altiplano granadino, vivió
el "Hombre de Orce", de casi dos millones de años,
el homínido más antiguo que se ha encontrado en el mundo
fuera de África. Los hallazgos arqueológicos y paleontológicos,
de gran importancia, hacen de esta comarca un punto de referencia para
los investigadores. |