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El territorio. |
Sabemos que Huéscar es una ciudad que se encuentra a caballo
entre Andalucía y Levante e influenciada por la reconquista castellano-aragonesa,
de ahí su riqueza gastronómica y la originalidad de sus
tradiciones y fiestas locales. Fue un punto de encuentro de civilizaciones,
una zona agrícola de gran riqueza y un importante enclave comercial.
Su vega nos lleva a esta población llena de historia. Pasear entre
sus casas blasonadas, entre iglesias y conventos, bañarse en el
lago natural de Fuencaliente, disfrutar de su romería, sorprenderse
con sus Atalayas, adentrarse en la Cueva de "La Encantá",
son algunas de las múltiples actividades que nos ofrece. Sus típicas
"secas" y "ristras de la gloria", su rico caldo de
la tierra y su vino nos ayudarán a hacer más ligero el viaje.
Y es que hay mucho que ver.
Con una extensión de 470 km2 el término municipal
de Huéscar se encuentra situado al noroeste de la provincia, lindando
con los términos de Puebla de D. Fadrique, Orce, Galera, Castilléjar
y Castril y con las provincias de Jaén y Albacete por el Norte.
Geográficamente se dispone en las Cordilleras Prebética
y Subbética de las que forman parte las sierras de La Encantada,
Bermeja, Montilla, Marmolance, Duda, Sierra Seca, y La Sagra, todas ellas
ocupando, junto con el apéndice del Pinar de la Vidriera, la zona
norte del término municipal. Se integra esta zona montañosa
en un ámbito superior junto con las Sierras de Las Villas, Cazorla
y Segura.
El núcleo urbano de Huéscar se sitúa a una distancia
de 150 km. de la capital, con la que se comunica fundamentalmente
a través de la A-92 Norte hasta Cúllar desde donde parte
el enlace de los últimos 25 km. a través de la A-330 que
posteriormente permite enlazar con el levante peninsular. El término
municipal situado en la zona de influencia de Baza, constituye la cabecera
de la comarca en que se encuadra y que podemos considerar constituida
por los municipios de Castril, Castilléjar, Galera, Orce y Puebla
de D. Fadrique. |
Características Naturales del territorio.
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El término se desarrolla entre la cota 900 de las
llanuras del sur y las altas cotas de las zonas montañosas cuya
mayor elevación ostenta el macizo de La Sagra con 2.383m.
Topográficamente presenta una gran diversidad, contrastando las
fuertes pendientes y complejidad de las zonas serranas con las suaves
laderas del Sur cuya pendiente media es del 8% y donde se desarrollan
grandes extensiones de tierras de cultivo de secano.
Podríamos decir que las zonas montañosas se disponen por
encima de la cota 1000 y representan un 70 % de la superficie del término.
Incluyen las sierras de La Encantada, Bermeja, Montilla, Marmolance, Duda
y Sierra Seca, destacando al norte el ya citado macizo de La Sagra, y
un apéndice superior del término el conocido como Pinar
de la Vidriera que con unas 3.500 Has. constituye una potente masa forestal
ligada históricamente al término. |
Núcleos y edificaciones del territorio. |
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| Aunque históricamente ha llegado a considerarse la existencia
de hasta seis núcleos de población lo cierto es que
tres de ellos han sido siempre cortijadas o núcleos diseminados
y los otros han acabado concentrándose en el núcleo principal
ya que el poblado del pantano se ha trasladado al Polígono de la
Encantada unido al barrio de cuevas y este a su vez ya a Huéscar.
De entre los diseminados podemos identificar hoy con carácter de
hábitat rural diseminado Duda-La Parra y el Canal. Desaparecido
el viejo poblado de S. Clemente, la zona dispersa que engloba Duda y La
Parra es el diseminado principal del término siendo Duda el hábitat
rural principal. Por su parte el asentamiento de El Canal se origina con
la construcción de una serie de alojamientos marginales en el antiguo
cauce del Canal de Carlos III en las proximidades de S. Clemente. Muy
precario al principio se ha mantenido y consolidado pero ya sin evolución
y presumiblemente sin expectativas.
Por tanto puede decirse que en este momento en el término municipal
existe un único núcleo de población dispuesto
en la zona central de meseta sur del término, estructurado en diversos
barrios en torno al núcleo histórico y con el añadido
al otro lado del río de los ya referidos de la Encantada y el hábitat
de cuevas de Barrio Nuevo. El núcleo histórico sigue siendo
el corazón de la ciudad de tal forma que en torno a el, se han
generado los usos industriales, comerciales, terciarios, turísticos
y recreativos, constituyendo el verdadero soporte de la actividad urbana.
Las nuevas demandas de suelo industrial motivaron la aparición
del Polígono de la Encantada donde ya se disponen las industrias
más importantes y de mayor consumo de suelo. La ciudad de Huéscar
presenta un considerable interés, habiendo tendido un notable desarrollo
turístico. Demográficamente su población se
encontraría dispersada de la siguiente forma: Núcleo urbano de
Huéscar -7.187 habitantes-, Barrio Nuevo -811 habitantes- y Barrio
San Clemente -227 habitantes-. |
Características Hidrográficas
del territorio. |
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La rica hidrografía del término es la consecuencia de sus
condiciones de emplazamiento, altitud, características geográficas,
clima, etc., junto con la capacidad de absorción y almacenamiento
de agua de los macizos que conforman las zonas montañosas del note,
donde nacen los dos ríos del término: el Raigadas-Guardal
al oeste y el Barbata al este, que posteriormente y con la
unión de otros cauces conforman el Guadiana Menor, que llega
a ser el más importante de la comarca y uno de los principales
afluentes del Guadalquivir.
La abundancia de lluvias junto con el carácter calizo de las zonas
montañosas, son las causas de la proliferación de acuíferos
y de diversos barrancos que canalizan las aguas hacia dichos ríos.
En la actualidad, los más destacables recursos son el acuífero
Duda-La Sagra y el pantano de S. Clemente con más de 100hm3
de capacidad, desde donde parte el nuevo canal que una vez puesto en servicio
representa una de las bases de transformación del territorio comarcal
mediante la creación de nuevos regadíos.
Otros agentes hidrográficos destacables son, los manantiales
de Fuencaliente y Parpacén situados en la zona sur y la
acequia de Montilla que es la más importante del término
y que parte de un desvío de aguas del Barbata que acaba provocando
la sequía del cauce regular.
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El clima. |
El clima de la zona es Mediterráneo Continental si bien
y dado el limitado régimen de lluvias habría que calificarlo
como Mediterráneo Seco. Se caracteriza en consecuencia por
inviernos fríos, y veranos cortos y calurosos. Por su parte en
otoño y primavera concurren temperaturas medias suaves y la mayor
pluviosidad. Las precipitaciones en forma de nieve son frecuentes en las
altas zonas montañosas, sobre todo en la Sagra donde dada su altitud
y las condiciones de microclima que concurren hacen que pueda acumularse
nieve la mayor parte del año. Debe tenerse en cuenta sin embargo
que dentro del término y en función de su extensión
y altura se producen variaciones climatológicas considerables.
Todo ello indica inviernos fríos y largos con numerosas
heladas y nubosidad intermedia y precipitaciones abundantes, mientras
que los veranos son calurosos y cortos, muy secos y soleados. Las
otras estaciones de difícil encuadre mantienen temperaturas suaves
y pluviosidad más abundantes. En otoño y primavera se
concentra el 60% del volumen de precipitaciones, mientras que en invierno
y verano lo hacen el 35% y el 5% respectivamente. La pluviometría
se cifra en una media anual de 370 mm, aunque varía mucho de unos
años a otros hasta el extremo de oscilar de unos máximos
de entre 800 y 1200 mm., a unos mínimos comprendidos entre 100
y 200 mm. Por término medio, el territorio recibe una media de
48 días de lluvia al año. Los meses más lluviosos
corresponden a Abril y Diciembre, seguidos de Marzo y Enero. El menos
lluvioso de todos es el mes de Julio. |
Vegetación y fauna. |
La vegetación, condicionada por los distintos tipos de
suelos y las condiciones climáticas, tiene distintas manifestaciones
en las distintas zonas en que se estructura el territorio del término
municipal. En las zonas del sur destinadas básicamente a cultivos
de secano tienen presencia, en parajes de malas tierras, la alcaparra
y todavía el esparto que en otro momento constituyó una
explotación notable y que en este momento prácticamente
no se recoge. Pero la vegetación más relevante tiene
presencia en las sierras de norte del término donde tienen
presencia especies diversas. En las zonas más bajas pero siempre
por encima de la cota 1100 se mantiene la presencia del bosque autóctono
donde la encina es la especie característica. De entre las
especies de coníferas de las zonas altas son dominantes el Pino
Carrasco con presencia también en las sierras más cercanas,
Duda y Marmolance. El pino Laricio aparece en las zonas occidentales
y con menor intensidad otras especies de coníferas como el Salgareño.
en algunos casos a pesar de las talas historias se manifiestan grandes
masas de bosque " de más de 400 años de antigüedad",
como en el caso de la zona del Pinar de la Vidriera situado en el
extremo Norte. Son notables igualmente los procesos de repoblación
pero sobre todo merecen destacarse por su singularidad las especies
endémicas de algunas de sus sierras, tal vez las más
conocidas en la zona de La Losa. "las famosas Sequoias".
Entre las especies de monte bajo destacan enebros, retamas y sabinas y
en las zonas más degradadas especies comunes de tomillo, romero,
etc. En torno a los cauces aparece vegetación de ribera.
En cuanto a la fauna aparece en las sierras especies comunes en
la comarca: tales como conejo, liebre, palomas, etc. que provocan el mantenimiento
de una afición a la caza muy extendida. Además también
tienen presencia especies de caza mayor y aves carroñeras
que se extienden desde las próximas sierras de la zona del nacimiento
del Guadalquivir. Por otra parte destacar que es notable el ganado, dado
que las zonas forestales aportan pastos aptos para ovejas y cabras. |
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En la Época Romana, Huéscar se configura como centro
de importancia, pues sería la antigua Osca de Plinio y Ptolomeo,
como lo verifican los asentamientos y restos de la Villa de Torralba,
así como los restos de la Torre del Homenaje de la Alcazaba
musulmana, en la que hacían las funciones de sillares grandes lápidas
romanas con inscripciones. La Época Medieval se caracterizaba
por la alternancia entre musulmanes y cristianos. Son pocos los restos
que quedan de la Mezquita musulmana siendo lo más representativo
de estas fechas las Atalayas, que surgen de los lugares más
estratégicos como un hito de la historia medieval de nuestra tierra.
En 1445 Huéscar y su tierra es otorgada a Don Luis de Beamont,
Conde de Lerín y en 1513 pasa a manos del Duque de Alba.
Esto da lugar a un cambio importante en la ciudad, sustituyéndose
la imagen de la localidad musulmana por los símbolos del nuevo
poder dominante.
Los Reyes Católicos le concedieron Capitulaciones, según
las cuales sería siempre villa real, no entregada a señor
alguno y con respeto para los islámicos en su religión y
costumbres; pero eso no se cumplió y la ciudad fue entregada primero
al condestable de Navarra y después al duque de Alba. La represión
y expulsión que siguieron al levantamiento morisco dejó
reducida a la mitad la población, que a mediados del siglo XVI
era de casi 6.000 habitantes. Su valor patrimonial es de una
cantidad y calidad inmejorable y esto se debe a que ha sido camino natural
conformado por el surco infrabético que comunica las zonas levantinas,
murcianas y almerienses con el interior de Andalucía. Este paso
obligado será transitado siguiendo el curso de los ríos,
desde los tiempos más remotos por numerosas civilizaciones que
dejan su inconfundible huella a lo largo de todo el discurrir histórico
y prehistórico. Conservando un importante número de yacimientos
arqueológicos. Fundamentalmente en lo referente a urbanismo, edificios
religiosos y casas señoriales, los más emblemáticos
de la ciudad oscense son la Colegiata de Santa María (construida
como una auténtica Catedral en el siglo XVI y declarada Monumento
Nacional), la Iglesia de Santiago (a finales del siglo XV), el
Convento de Santo Domingo (construido en el siglo XVI y declarada
Monumento Histórico Artístico), la Iglesia de las Dominicas,
la Torre del Homenaje y el Convento de San Francisco. Del
siglo XVIII nos encontramos con el Canal de Carlos III y el Puente
de las Ánimas concebido como un acueducto del Canal de Carlos
III, que constituía un ambicioso plan de ingeniería para
llevar las aguas de esta zona hasta las tierras murcianas.
Otro elemento es la preciosa casa modernista de Los Penalva existente
en el paseo del Santo Cristo, obra muy peculiar y singular en este lugar.
Se aconseja a los visitantes pasear por el casco urbano cargado de historia
y de monumentos, así como que se acerquen al Parque Rodríguez
Penalva. Más información
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Fiestas y tradiciones de Huéscar |
17 de
enero: San Antón

Al atardecer se realiza la procesión del Santo por las calles de
la ciudad, con explosiones de petardos y carretillas. En días anteriores
se ha celebrado la novena. La víspera, por la noche, se encienden
"castillos" (grandes hogueras) por los distintos barrios y mientras
se disparan cohetes, petardos, tracas y demás fuegos artificiales,
se obsequia a los que los visitan. El plato típico de estos días
es el remojón de San Antón, acompañado de la careta,
los crespillos o "secas" y el vinillo del país. El 8
de diciembre, día de la Purísima Concepción,
tiene lugar la rifa del cerdo que la Hermandad de San Antón sortea
entre sus benefactores. Tiene lugar en la Plaza Mayor a las salida de
la misa de 12.
Fiestas
en honor de las Santas Patronas. 
Lunes de Pascua de Resurrección: Bajada de las imágenes
de las Santas Patronas Alodía y Nunilón, desde su ermita
de la Sagra, hasta la iglesia parroquial de Santa María. Es costumbre
que durante el trayecto de bajada los porteadores de las Santas se metan
en arroyos y acequias para pedir al cielo la fertilidad de los campos.
25 de abril: Letanías Mayores. Las Santas son llevadas a la ermita
de la Virgen de la Soledad donde, tras la bendición de los campos,
se celebra la santa misa. Lunes, Martes y Miércoles anteriores
a la Ascensión: Rogativas. Las Santas son llevadas a las iglesias
de las Madre Dominicas (lunes), de la Aurora (martes) y Santiago (miércoles),
para celebrar la Santa Misa y rogar la protección de nuestras patronas.
Viernes siguiente a la Ascensión: Comienza la novena en honor de
las Santas Patronas Alodía y Nunilón. Domingo de Pentecostés:
Procesión de las Santas. Desfiles de carrozas. Lunes de Pentecostés:
Romería de las Santas. Se procede a devolver las imágenes
de las Santas a su ermita de la sierra. Desde que apunta el día
los romeros van llenando los pintorescos rincones del recorrido, especialmente
la Cañada de los Cazadores, para ver pasar las sagradas imágenes.
Como en la bajada, las Santas son sometidas en los cauces de agua, que
ese día se procura que rebosen. La tradición obliga a que
las Santas se detengan en los cortijos que bordean el camino donde se
les prepara una mesa adornada para cantarles la Salve y el himno y donde
se invita a los acompañantes. Al mediodía, en un lugar señalado
por la costumbre centenaria, frente a su ermita, las imágenes de
las Santas son cedidas a los vecinos de la Puebla de Don Fadrique, en
cuyo poder quedan hasta el domingo siguiente al día de San Juan
Bautista. El 22 de octubre, fiesta litúrgica del martirio
de las Santas, coincidiendo con la feria de Huéscar, los oscenses
vuelven a recordar quienes son sus Patronas.
Corpus.
La víspera por la noche es costumbre hacer un recorrido
para ver y valorar los altares que hacen los vecinos en las calles por
donde luego pasará la procesión. La muchedumbre y el jurado
de altares son acompañados por la Banda Municipal de Música.
Durante la procesión de la mañana del día del
Señor se interpretan los tradicionales villancicos del Corpus,
compuestos a mediados del siglo XIX por el poeta y músico local
don Juan María Guerrero de la Plaza. Después, durante los
días de la octava se celebran las Vísperas al Santísimo
Sacramento, en la iglesia de Santa María, cantadas en latín,
con órgano e intervención de la capilla parroquial. El domingo
infraoctava por la mañana , tras la Misa por los hermanos de la
centenaria Hermandad del Santísimo, se realiza una procesión
claustral con Jesús Sacra mentado. El jueves de la Octava, tras
el canto de vísperas, procesión por las calles adyacentes
a Santa María, con el Santísimo Sacramento, donde se vuelven
a oír los tradicionales villancicos. Tanto el domingo, como el
jueves, el recorrido de la procesión está cubierto de hierbas
aromáticas que perfuman el ambiente.
Semana
Santa. 
De antigua y profunda tradición se inicia el Viernes de Dolores,
prosigue el Domingo de Ramos, Martes Santo, Jueves Santo, Viernes Santo
y Sábado Santo. El Domingo de Resurrección finaliza con
la solemne procesión de Jesús Sacramentado.
Procesión de las Espigas.
Durante el mes de junio en fecha variable, y tras una noche de
vigilias, el Santísimo Sacramento es llevado a un barrio, distinto
cada año, donde se celebra la Santa Misa al aire libre. Los vecinos
del barrio adornan con profusión el lugar de la celebración.
Fiestas en honor de la Virgen de
la Cabeza.
El 25 de julio, celebración de Santiago Apóstol,
la imagen de la Virgen de la Cabeza es bajada de su ermita de la sierra
de Marmolance y hace su solemne entrada en la ciudad. El 15 de agosto,
tras la novena de días anteriores, y la procesión de la
víspera, la imagen de la Virgen regresa a su ermita en romería,
donde se celebra la Santa Misa. Es costumbre, como en otras vísperas
de la Virgen, que salgan de madrugada los coros de despertadores cantando
unas tradicionales coplas marianas.
Otras fiestas de interés.
El 15 de agosto se viene celebrando la que se ha dado por llamar la fiesta
del veraneante, en honor a los muchos forasteros que visitan esta
ciudad. El fin de semana anterior al miércoles de Ceniza se celebra
El Carnaval |