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Gastronomía Oscense |
| La exquisita cocina oscense, está influenciada
sin duda por la levantina, al ser Huéscar nudo de comunicaciones
entre Andalucía y Levante, por la Navarro-Aragonesa, como consecuencia
de la repoblación de la comarca tras la reconquista, y por la castellano-Manchega,
por la pertenencia eclesiástica a la Diócesis de Toledo desde
el siglo XVI hasta 1953. |
Huéscar es una ciudad en la que está muy arraigada la
tapa. Resulta en esta ciudad todo un placer el tapear por los distintos
bares. En la exquisita cocina oscense destaca con voz propia el Cordero
Segureño que se puede degustar de muy distintas formas: a la
brasa (cordero
al horno acompañado de patatas, tomate, ajo, laurel...), frito
con salsa, caldereta de cordero etc..
Las cualidades del cordero segureño se dejan sentir en la
jornada gastronómica que suele poner fin a la Feria de la Oveja
Segureña, y que tiene lugar todos los años, a finales del
mes de septiembre. Se ofrecen degustaciones en distintos restaurantes,
al igual que se celebran talleres gastronómicos, como los impartidos
este año por los prestigiosos cocineros Marcos Pedraza y Daniel
Pedraza "de los restaurantes granadinos Ruta del Veleta y Sevilla,
respectivamente". Cordero al ajo cabañil o al aroma de canela
son una pequeña muestra de lo que puedes saborear.
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Mencionar también el choto al ajillo, la perdiz en escabeche, el
conejo con setas, lomo de orza,
el relleno (embutido), migas, gachas, cuscus, ajo de harina, ajo de patatas,
ajo colorao, fritá de calabaza, de tomates y pimientos, puchero
de Huéscar, ajo almirez, remojón de San Antón, rollo
de careta, y sin olvidar las famosas secas "una secular preparación
propia de la zona, elaborada con masa, cañamones y aceite de oliva".
Todo esto debe de ir acompañado de un buen vino Picoso de la tierra.
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Muchas son las tascas y bodegas que existen.
Durante todo el año pero sobre todo en el otoño e invierno
se puede degustar el famoso vino picoso de la zona, "vino
el país", que se ofrece como chato típico acompañado
de las muy apreciadas secas. Las bodegas del "Pili", "Marqués" y "Boni" que están abiertas durante todo el año y las particulares
que se dan a conocer con el famoso ramo de olivo.
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Los famosos churros de Huéscar ocupan también un
lugar privilegiado tanto por tradición como por fama. Son tres
los lugares donde poder disfrutarlos: cafetería " La Perla"
, cafetería"Arturo" y cafetería"Bollero".
Las famosas porras constituyen el manjar más exquisito que acompaña
estos deliciosos desayunos. Podrás decir con orgullo que has probado
los mejores churros de tu vida.
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| No podemos olvidarnos de la repostería artesanal como los mantecados de almendra, los polvorones, los roscos de aguardiente,
de vino y almendras, los roscos fritos, las flores, los borrachuelos,
las torrijas de vino y los famosos tocinillos de cielo |
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Recetas: Lata de conejo |
Ingredientes
para seis personas:
- una liebre o un conejo
- 1/2 Kg de níscalos o setas
- 4 dientes de ajo 1/2 Kg de tomates maduros
- 2 pimientos rojos secos
- 2 pimientos asados
- 250 gr de harina
- una cebolla
- un chorreón de aceite
- un vaso de vino blanco
- una cucharadita de azúcar
- una guindilla
- mezcla de especias y hierbas: mejorana, tomillo, laurel, pebrella, ajedrea,
salvia, pimienta y clavillos. |
Elaboración:
En medio dedo de aceite caliente, sofreír las
setas, el conejo limpio y troceado, los ajos enteros y los pimientos rojos
secos, sin semillas y cortados a trozos. Retirar y reservar. En el mismo
aceite se hace un sofrito: se pone a dorar la cebolla picada finamente
y, cuando empiece a tomar color, se le añade el tomate rallado
y los pimientos asados sin semillas cortados en trocitos. Salpimentar
y agregar una cucharadita de azúcar para evitar la acidez. Mientras
tanto, poner a hervir el conejo en una cazuela tapada, con dos litros
de agua, sal, una guindilla y una hoja de laurel durante media hora. Tiene
que quedar muy tierno, de forma que la carne se desprenda sola al deshuesarlo.
Se desmiga y se vuelve a echar a la cazuela, junto con las setas, el sofrito,
el majado de ajos y pimientos rojos secos, el vino y las especias y hierbas
(si no nos las queremos encontrar luego en el plato, se pueden echar molidas,
o también dentro de una bolsita de gasa que se retirará
al final de la cocción). Todo ello se deja diez minutos, al cabo
de los cuales se espolvorea la harina por encima, sin dejar de remover
con una cuchara de madera. Se sigue dando vueltas hasta que no queden
grumos y se deja cocinando a fuego lento otros diez minutos. Se prueba
de sal. Este plato se sirve muy caliente y es más propio del invierno. |
Recetas: Lomo de Orza |
Ingredientes
para cuatro personas:
- 1 Kg de lomo de cerdo
- una cabeza de ajos
- 25 gr pimienta en grano
- 25 gr clavos de olor
- 1 litro de aceite
- sal, pimienta molida
- unas ramita de mejorana |
Elaboración:
Cortar la carne en tacos de unos 5cm. de lado. Practicar en cada uno
de ellos una incisión e introducir un diente de ajo, un clavo y
una bolita de pimienta. Disponer sobre una fuente plana evitando que los
trozos se amontonen, rociar con un chorrito de aceite, salpimentar, espolvorear
con la mejorana y dejar macerando toda la noche para que la carne coja
el gusto de las especias. Una vez completado este proceso, poner aceite
a calentar y, una vez que empiece a echar humo, freír la carne;
primero se le da una vuelta a fuego vivo y luego se hace lentamente durante
media hora, dándole vueltas de vez en cuando. Es muy importante
no arrebatar la fritura y que se haga despacio para que no se eche a perder
durante la conservación. Cuando la carne está hecha, se
apaga el fuego y se deja enfriar. Una vez fría, se introduce en
una orza (en su defecto, en un recipiente hermético de vidrio),
junto con una ramita de mejorana y la piel de una naranja; se cubre de
aceite de oliva hasta el borde y se tapa. En realidad, esta forma de preparar
la carne era una forma de conservarla hasta la siguiente matanza. Los
lomos así cocinados están más ricos con el paso de
los días y se mantienen en perfecto estado, al menos, durante seis
meses. El nombre le viene del recipiente en que se solía conservar,
la orza: vasija vidriada de barro, alta y sin asas. Este plato suele servirse
frío cortado en lonchas finas |
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