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Meses después de la firma de la paz, el
embajador danés en España hace llegar al ayuntamiento oscense
el interés que esta bella ciudad de Kolding tiene en iniciar contactos
para un hermanamiento de ambas ciudades. La corporación municipal
no lo piensa dos veces y el hermanamiento se lleva a cabo, en su primera
parte, entre los días 20 al 23 de junio de 1985.
La devolución de la visita se llevó a cabo en mayo de
1986. La delegación danesa estaba formada por veinte y cinco
personas al frente de la cual estaba su Alcalde, Per Bolker Andersen.
Esta visita se hizo coincidir con la celebración de la Romería
de las Santas, y ya se pueden imaginar Uds., estimados lectores, los estragos
que hizo el "picoso", lo buena que estaba la "segureña"
a la brasa, el relleno, la tortilla de ajetes, etc. Se puede decir que
el hermanamiento fue completo, ya que los ediles daneses (mayoritariamente
protestantes) hasta se permitieron el lujo de cantar el himno de las Santas,
contagiados por el calor de la multitud, y el placentero estado que produce
la ingestión variada de los productos de la tierra. Fue una gran
fiesta, que venía a recordar una guerra que nunca existió
y sellar un hermanamiento entre dos ciudades: una, Kolding, del frío
Norte de Europa y otra, del cálido Mediterráneo.
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| Si giramos la bola del mundo, allá por arriba de Europa, en un
país del frío Norte, nos encontramos con Kolding,
en la Península de Jutlandia. Kolding es una ciudad situada al
Oeste de Dinamarca, a 75 kms de la frontera alemana, y a 205 kms de la
capital Copenhague, en el litoral del pequeño Belt. |
Kolding es una ciudad histórica, con más de 700 años,
dedicada a la agricultura, ganadería e industria. Es importante
su puerto comercial por donde salen al año miles de cabezas
de ganado. Son vacas rojas o blanquinegras, orgullo de la cabaña
danesa. Con una población de 60.000 habitantes, Kolding tiene 19
escuelas públicas, dos institutos, Escuelas de Comercio y Magisterio,
Escuela Municipal de Música, dos Bibliotecas, 125 pistas deportivas,
piscinas cubiertas y al aire libre, estadios cubiertos, museos de arte
y cultura; y diariamente se publican tres periódicos. |
Pero lo que distingue a Kolding es su castillo. Su historia se
remonta al siglo XIII. El Duque de Abel inició las obras y fue
mejorado por los Reyes Cristhian III, Cristhian IV y Federico IV. La sombra
de los españoles flota sobre ese Castillo cuando, en una noche
fría de Marzo de 1808, estaban los soldados del Regimiento de Infantería
de la Princesa acuartelados en él y se produjo un incendio que
se extendió a casi todo el Castillo. El 31 de Marzo se derrumbó
la gran torre, destruyendo la Iglesia. |
| Se podría decir que existen dos versiones sobre las causas del
incendio: una afirma que los españoles eran unos brutos y que intencionadamente
le prendieron fuego; otra, que, como nativos del país del Sol,
sintieron el frío del duro mes de marzo danés, y era tal
la cantidad de leña que pusieron en el fogón que, en un
momento de descuido, se prendió un fuego que se extendió
como el viento a todo el Castillo. Sin tomar parte por ninguna de las
dos versiones, más verosímil parece la segunda, entre otras
cosas porque de esta forma quedamos mejor parados los españoles. |
Una delegación formada por una treintena de oscenses presidida
por su Alcalde, se desplazó a tierras danesas. Durante estos
días hubo un apretado programa de visitas, siendo agasajados con
los mejores honores y galas tradicionales del pueblo danés. Un
acto de los más emotivos fue cuando la delegación española
rindió homenaje al Capitán Costa.
Consistió este acto en la sencilla
ceremonia de depositar claveles rojos y blancos al pie de la cruz de piedra
que hay colocada en su tumba. Fue un testimonio de recuerdo a todos aquellos
españoles que no pudieron evadirse con el resto de las tropas. |
Debido a esa corriente de simpatía y de buenas relaciones se organizó
el 1º Intercambio entre escolares de ambas ciudades. En mayo de
1987, cuarenta alumnos y tres profesores del I. B. La Sagra y de F.
P. de Huéscar, atraviesan prácticamente Europa, recorriendo
3.200 kms. que son los existentes entre Huéscar y Kolding. De las
atenciones recibidas y las experiencias vividas podrán hablar largamente
esos cuarenta alumnos. La devolución de la visita se hizo en
Abril de 1988, y durante una semana los daneses fueron huéspedes
de los españoles. El denominador común fue el ambiente alegre
y distendido, la camaradería y la amistad entre jóvenes
de ciudades tan alejadas geográficamente pero que supieron conectar
extraordinariamente como final feliz a aquella "guerra" histórica
que duró 172 años, pero que no tuvo ni un solo enfrentamiento.
Se puede decir que la integración fue total, y como es lógico
se produjeron algunos "idilios" entre jóvenes de ambos
países. |
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