Castril: Es un bello pueblo serrano de estrechas calles encaladas formado alrededor de una inexpugnable peña. Tiene en su río caudaloso, y en su Parque Natural, extensión del de Cazorla, dos de las propuestas más interesantes para todo aquél que lo visita. Uno de esos paraísos donde la historia ha querido dejar huella. Su belleza no sólo se refleja en su enorme variedad geográfica, climática y cultural, sino también en los enormes vestigios que se conservan del pasado. A la Sierra, sin duda mucho menos transitada, podemos encaminarnos después de hacer una parada en el Centro de Recepción de Visitantes, situado a la salida de Castril, un lugar interesante que le proporcionará toda la información que necesite. Orce: Este pequeño y casi perdido pueblo de la comarca se ha convertido en el más famoso de todos al quedar catapultado a la fama internacional por los hallazgos arqueológicos que se hicieron en sus pedanías. La peculiar composición del suelo circundante ha favorecido la conservación de fósiles, de ahí que encontremos en esta localidad una de las mayores concentraciones de restos de fauna del Pleistoceno de toda Europa, así como indicios de la presencia de los primeros homínidos que alcanzaron nuestro continente. Se pueden admirar algunas muestras en el museo de paleontología del pueblo, situado en la Torre del Homenaje de la antigua fortaleza musulmana, la Alcazaba de las Siete Torres. Galera: Sus orígenes se pierden en los albores de la Edad de los Metales, como lo muestran tanto los vestigios argáricos diseminados a lo largo del río, como los de la antigua necrópolis de Tútugi, lugar donde se encontró la famosa Diosa de Galera, una figurilla de alabastro de época Íbera. Hablamos del legado de 4.000 años de cultura sin solución de continuidad. Desde que el hombre se hace sedentario en nuestras tierras, nuestros cerros, cañadas y riberas se vieron acompañadas ya para siempre, del latido humano. Resulta también de sumo interés el magnífico artesanado mudéjar de su Iglesia, así como sus barrios de casas-cuevas, antiguas moradas moriscas. Entre visitas, se recomienda catar el "vino de Galera", un vino joven y casero que se conserva en las tinajas de las numerosas bodegas familiares del pueblo. Huéscar: También llamada " Ciudad de la Paz ". Rica en tradiciones y folklore, creadora de una exquisita y sencilla gastronomía. Tierra de gente hospitalaria, cuna de artesanos. Enmarcada por paisajes de singular belleza, tanto por la riqueza de la flora y fauna de sus espacios naturales como por la peculiar arquitectura de sus monumentos. De noble estirpe, sus calles están repletas de casas señoriales, que aún conservan sus blasones en las fachadas. En dirección al santuario de las Santas, se encuentra la "Piedra del Letrero", lugar donde se encuentran las únicas pinturas rupestres descubiertas hasta la fecha en todo el ALtiplano granadino. La Puebla: Alguien dijo alguna vez de este pueblo que tiene personalidad propia, carácter y señorío, no tenemos más que pronunciar su nombre para darnos cuenta. El desarrollo de la Puebla está ligado a la presencia de colonos navarros llegados a estas tierras tras ser conquistadas por los Reyes Católicos. El pueblo se erige al pie de la impresionante Sierra de la Sagra, y linda con dos comunidades autónomas: con Murcia por el Este y con Castilla la Mancha por el Norte. Posee vastas extensiones de tierras cultivadas -es el municipio de mayor extensión- así como bosques y naturaleza virgen -junto con gran parte del termino de Huéscar configura la majestuosas sierras que rodean al pico de la Sagra-. |
| Huéscar y el turismo rural | Cerrar |
| Copyright @ 2004 huescar.org Todos los derechos reservados. Eloy Guerrero Villar Optimizado para Internet Explorer 5+ 800x600 - 1024 x 768 Noticias - Romerías - La Sagra - Historia - Lugares - Folklore - Restaurantes - Hoteles Efemérides - Recuerdos - Semana Santa - Oveja Segureña - Anúnciate - Webmasters |
![]() |