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Castril "su río caudaloso y su parque natural " |
En 1490 la Casa de Zafra regentada por Don Hernando de Zafra, adquiere
el señorío de Castril y una Carta Puebla para repoblar el
lugar, nace así Castril. Este determina ofrecer a quien lo desee
casa para su yunta, pasto para su ganado y agua -riquísima agua- para su
sed.
fuentes: Guía "Granada en tus manos" Tomo 8 -Huéscar
y Baza- y propias |
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| Uno de esos paraísos es Castril, donde la historia ha querido
dejar su huella. Su belleza no sólo se refleja en su enorme variedad
geográfica, climática y cultural, sino también
en los enormes vestigios que se conservan del pasado. Al igual que el resto
de municipios de la comarca de Huéscar, conserva un importante número
de yacimientos arqueológicos que dan fe de la antigüedad de
su poblamiento. |
El legado medieval es el que ofrece un valor más destacado. Durante
la Época romana Castril fue una cortijada, que durante el periodo
almohade se transformo en un castillo roquero con el nombre de Qastalla.
Entre 1319 y 1489 pasaría de moros a cristianos en varias ocasiones, hasta
su rendición a los Reyes Católicos.
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La formación urbanística de este pueblo y su conservación
dio lugar a que en 1982 Castril fuese declarado Conjunto Histórico
Artístico en base a los innegables valores históricos,
artísticos y paisajísticos que poseía la villa.
Castril es un pueblo donde las calles jamás siguen una línea recta y se
empinan constantemente en una permanente multiplicidad de quiebros, esguinces,
rincones y vericuetos en constante oposición a la tiranía rectilínea.
Eso sí, hay una no disimulada necesidad a la que ninguna casa renuncia: la cal desde la teja a la acera, que casi se convierte en obsesión
decorativa.
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| Plaza de Cantón, plaza de Hernando de Zafra, plaza del Árbol Gordo,
calle de Vidrio, calle del Horno... Barrio de la Huerta de la Aurora,
barrio de la Villa, barrio de el Hondo, barrio de los Corralazos... Y de
vez en cuando la sorpresa de una ventana que estalla de geranios, un rincón
que huele a paja caliente de establo, un recóndito jardín entre la iglesia
y la fortaleza.. |
Destacan entre sus fiestas la romería de la Virgen de la Cabeza que se prepara el penúltimo domingo de abril. Ese día las mujeres se dirigen
a la ermita de la Solana de donde sacan la imagen de la Virgen de la Cabeza
y la llevan a la iglesia parroquial. El domingo siguiente es cuando nuevamente
se asciende a La Solana en procesión, donde tiene lugar la celebración
festiva.
Pero las que tal vez sean más conocidas son las dedicadas a la Virgen
del Rosario. Éstas tienen lugar el primer fin de semana de octubre
y se desarrollan a lo largo de varios días. Sin duda alguna, tanto los
vecinos como los forasteros no concebirán esta fiesta sin la celebración
de los peculiares encierros de vaquillas, que tienen como escenario
el centro de la localidad: la plaza de Hernando de Zafra.
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