|
 |
|
| Cómo se formaron: Durante la existencia de unas condiciones lacustres
- endorréicas, los ríos arrastraban paulatinamente sedimentos
de los relieves circundantes, hasta la colmatación final de la cuenca.
Esto originó un fondo relativamente llano o con pendiente suave,
que aún hoy podemos observar. |
 |
| El sector que estamos describiendo, constituye una superficie de Glacis
entre los 950 y 1200 metros de altitud. Tras la colmatación de
la Cuenca de Guadix-Baza, que hasta entonces era endorreica fue capturada
(entre los 100.000 años y los 17.000) por el Río Guadalquivir
mediante su afluente Guadiana Menor, lo que dio lugar a una fuerte erosión
de los depósitos previamente acumulados. En algunos sectores de esos
depósitos, dada su litología y sus características
pluviométricas, con fuertes lluvias torrenciales separadas por amplios
periodos de sequía, originaron barrancos y valles fuertemente
encajados, con formas en V y laderas de gran pendiente prácticamente
desprovistas de vegetación. A este relieve abarrancado, con una densa
red de drenaje de tipo dendrítico y con crestas afiladas entre barrancos
contiguos, se le conoce con el nombre de bad-lands o cárcavas,
y aparece en este sector como uno de los mejores ejemplos de toda Andalucía.
En las laderas de las cárcavas se pueden observar de manera excepcional
los estratos originados por la acumulación de los sedimentos en el
fondo del lago, que se disponen prácticamente horizontales, al igual
que en su origen, con formas tabulares que en ocasiones se pueden seguir
lateralmente a lo largo de varios kilómetros, de forma parecida a
lugares tan famosos como el Cañón del Colorado |
 |
| Sus características, son de fácil degradación mediante
la actividad humana, al igual que otras de las características o
valores presentes en el sector, como los afloramientos de yeso, en particular
los que presentan rosas del desierto y cristales en punta de flecha.
Lo mismo ocurre con las terrazas fluviales del río, que por desgracia
ya han sufrido un fuerte deterioro. |
Además de por la fragilidad de todo este sistema geomorfológico,
de gran valor medioambiental como ya hemos indicado, su protección
es muy conveniente por su interés desde el punto de vista ecocultural,
representando un recurso geológico-turístico que aún
está por desarrollar y que encajaría y potenciaría
el desarrollo turístico que está experimentando el sector
Altiplano, mostrándose como un factor a tener en cuenta para alcanzar
el desarrollo sostenible de nuestra región.
|
En el Altiplano predominan los sedimentos lacustres sobre los fluviales,
siendo la litología más abundante las margocalizas junto al yeso, litología
esta última que se presenta en numerosas ocasiones como cristales de gran
tamaño, constituyendo entre otras formas, las características rosas
del desierto de la región.
|
|
|
|